Consejos para una vida confinada con cuidado(s)

Tras este tiempo de confinamiento, nos planteamos acerca de los problemas físicos y de otra índole con los que nos encontramos en nuestros cuerpos y que tendremos que solventar una vez acabe esta situación.

Principalmente nuestros principales problemas a nivel físico serán los relacionados con el sedentarismo.

Los acortamientos musculares, los desajustes en la postura provocados por las contracturas que cada cual tenemos en partes de nuestro cuerpo, la falta de tono muscular mantenido que nos da homogeneidad, y sobre todo, el hecho de tener que mantener una tensión continua, de bajo nivel pero constante para mantener el tipo ante la familia, el teletrabajo o el trabajo doméstico, toda esta suma de factores nos harán generar un déficit de salud física.

Aparte de toda la actividad física que podamos seguir manteniendo por los medios digitales y las dinámicas de estiramientos diarias para no permitir ese acorchamiento muscular, tendremos que darnos un tiempo cada día para fomentar una buenas relaciones con l@s que nos rodean y reconocernos el esfuerzo que estamos haciendo para sobrellevar esta situación con la mayor entereza y dignidad posible.

Este hecho parece pasar inadvertido pero es básico y vital para poder mantener una salud física de calidad. Hay que tener en cuenta que otro de los problemas principales que nos encontraremos serán los producidos por el miedo en el organismo.Este miedo que nos influye a diario también tiene unos efectos permanentes en nuestro cuerpo y vamos a tener que irnos deshaciendo de estos poco a poco si queremos que realmente la normalidad vuelva a nuestras vidas de manera plena.

Se está enfatizando mucho en reconocer el esfuerzo de todas las profesiones que están sosteniendo esta situación pero hay que reconocer y premiar el esfuerzo de toda la gente que está en sus casas, sin salir, niñ@s y adult@s.

El cuidar de l@s que tenemos cerca y dejarnos cuidar es un hábito indispensable ahora y sobre ese equilibrio tenemos que discurrir. El deshacernos del miedo con afecto, humor y trabajo diafragmático a través de todas las herramientas y disciplinas que trabajan directa e indirectamente este músculo  nos va a ayudar mucho en este proceso de liberación y vuelta a la vida normal.

Reconocer que sol@s no podemos afrontar esto nos hace comprender en mayor medida algo que estamos sufriendo tod@s y así poder entender porque nos sentimos mal en muchos momentos.

Hoy más que nunca hay que poner en valor la cita que Juvenal popularizó en el siglo I de nuestra era.

«Mens sana in corpore sano»